Base de conocimiento
4 Estrategias

Estrategia — Esperar a responder

Autor: Nikita Razdorsky

El Generador fue creado para responder a las distintas situaciones de la vida que surgen en su campo de posibilidades. Por eso, al Generador le conviene aprender a esperar a que aparezcan las posibilidades y cultivar la paciencia.

Si no comprende esto, el Generador gasta mal su energía y su fuerza: se ocupa de aquello que no ama, se desgasta en relaciones que no le corresponden, pasa su tiempo con personas equivocadas, y así sucesivamente. Sin duda, lo más difícil para el Generador es esperar a que aparezcan las posibilidades para canalizar su energía. «¿Esperar? ¿Para qué? ¡Si tengo tanta fuerza y tanta energía!», dirá cualquier Generador. Para ellos, vivir es estar ocupados en algo, y cuando no tienen nada que hacer, inventan y se ingenian cualquier cosa con tal de no detener su actividad, a menudo intensa pero sin rumbo. Resulta muy difícil, con una reserva de fuerza y energía prácticamente ilimitada, no lanzarse a alguna tarea o conversación, no abrir un negocio, no entrar primero en una relación sin que haya respuesta.

La respuesta es una posibilidad sonora y vívida en el campo del Generador. Digamos que, si lo invité a pasear y en su interior no resuena un claro «sí», sino un «bueno, tal vez», un «ya veremos», etcétera, lo más probable es que no le convenga ir a pasear conmigo. En cambio, si puede responder con un «sí» rotundo y por dentro surge la alegría de la posibilidad recibida, entonces sí vale la pena ir a pasear. Así con cualquier propuesta: pasear, tener hijos, emprender un negocio, etcétera.

Los Generadores a menudo desperdician su energía: por ejemplo, salen «de juerga» con un grupo de gente sobre el que tienen dudas. Y entonces los embarga la frustración y el desánimo: «Perdí el tiempo, qué tontería, ¿qué hago aquí?…». Al seguir su respuesta a las posibilidades, tarde o temprano el Generador dará con la actividad que le permitirá alcanzar la satisfacción, sentir la alegría en todas sus manifestaciones y responder a la pregunta «¿Quién soy?». La aparición de una posibilidad, es decir, la respuesta, no es ante todo una iniciativa del propio Generador, sino una iniciativa del espacio y del momento, que le abren el camino y le dan la posibilidad de transitarlo.

💬 Ejemplo: un Generador, ante la ausencia (según él) de los ingresos debidos, decidió que podía comprar alguna franquicia rentable, montar su propio negocio o simplemente invertir en una renta pasiva para aumentar sus ingresos. Al ponerse a organizar el asunto, se topó con resistencia: en el mejor de los casos la ganancia será mínima; en el peor, perderá el dinero, porque se lanzó a una iniciativa propia desde la mente (por razones mentales), sin esperar una posibilidad real ni una atracción interior. El muro de resistencia que se levantó y la imposibilidad de concretar lo planeado solo le provocarán frustración y desilusión.

En el fondo, cada respuesta positiva a una posibilidad que aparece son las palabras del Centro sacro (la voz interior, si se quiere): «Sí, puedo con esto», cuando es positiva; «No, no tengo energía para esto», cuando es negativa. Conocerse a través de la actividad a la que se dedican es un verdadero privilegio de los Generadores.

Su referencia básica es la respuesta corporal: si surgió o no la energía para actuar. Procure captar esa sensación, pues justamente de la suma de muchos de esos instantes certeros se forma el gran sentimiento de satisfacción. La típica «señal de alarma» del camino falso es la frustración, la sensación de que las fuerzas se gastan en vano.

El anhelo genuino de entregarse a una tarea siempre devuelve la energía más adelante, aun cuando el trabajo sea difícil. Y cuando se ocupa con honestidad de aquello que ama, su presencia se vuelve una fuente de fuerza estable para sus seres queridos: ellos sienten que pueden apoyarse en usted, y de usted emana una potencia serena que llena el espacio. Para vivir su propia vida en armonía, el Generador necesita esperar a que aparezcan las posibilidades sonoras en su campo y seguir su Autoridad para tomar decisiones.

Estrategia — Esperar la invitación

Autor: Nikita Razdorsky

La invitación a menudo suena formal. Pero detrás de las palabras «Te invito a… (a mi negocio, a vivir conmigo…)» hay una poderosa carta blanca: te veo, te acepto, te quiero solo a ti y a nadie más. La verdadera «invitación» casi siempre llega de forma inesperada —no la esperas—. Trae alegría y placer. Resuelve un montón de asuntos y abre nuevas posibilidades. Responde a las expectativas ocultas del Proyector y, a veces, incluso las supera. Demuestra que la persona te «compró» tal como eres, al cien por ciento. Por lo general, la mayoría de los Proyectores sabe qué es una verdadera «invitación» y cómo distinguirla de simples palabras bonitas.

La invitación para el Proyector debe responder a preguntas sencillas: «¿A quién amar?», «¿Con quién vivir?», «¿Para quién trabajar?» y «¿Con quién hacer amistad?». Son preguntas que dan sentido a la vida. No hace falta caer en extremos: esperar una invitación para entrar a una tienda o ir a una reunión no es necesario en absoluto, a menos, claro, que lo exija la autoridad interna del Proyector. Por supuesto, no toda invitación hay que aceptarla, y a cada invitación correcta le seguirá otra.

Esperar la invitación se le dificulta al Proyector por su mayor miedo: pasar desapercibido. La pregunta «¿Quién me va a notar si me quedo simplemente sentado esperando esa invitación?» se la hace, como es de esperar, cada Proyector. Sí, no hay garantías de que cada Proyector reciba su reconocimiento, pero algo es seguro: el aura orientadora y enfocada del Proyector, así como el potencial que se oculta tras ella, se percibe a la distancia. Aquel para quien resulte cómoda sin duda lo hará saber. Y la recompensa para el Proyector serán las relaciones correctas, los amigos, el trabajo y el espacio para vivir, tan valiosos para él.

💬 El Proyector puede «picar el anzuelo» de la apariencia de una invitación. Además, las invitaciones tienden a agotarse. El Proyector siempre siente cuándo el otro, el que está a su lado, ya no tiene energía para él, o cuándo esta empieza a llegar con interrupciones notorias —a cambio de algo—. La mayoría de los Proyectores son maestros en sostener la ilusión de una invitación, convenciéndose: «estamos pasando por esta etapa de la relación», «solo necesitamos vernos menos seguido para alcanzar a extrañarnos», «vamos a ir al psicólogo» o «tengo que aprender a aceptar a esta persona con todas sus manías».

No tiene nada de grave que una invitación haya terminado. Significa que una de las metas compartidas del Proyector y el Generador se cumplió, y ahora toca esperar las siguientes tareas, que seguramente podrán resultar mejores, más interesantes y más originales. Sobre todo si ambos viven Su Diseño.

Su estrategia es esperar la invitación, no tocar puertas cerradas. La invitación correcta se siente como un rayo cálido: lo ven, lo valoran y quieren escucharlo. El principal indicador de un camino correcto es la sensación de éxito; su sombra es la amargura. Si la amargura crece, fíjese si no está intentando darle consejos a quien no los pide. Cuando sienta el reconocimiento, no tema mostrar su perspicacia natural: usted ve cómo funciona el sistema y es capaz de señalar el camino más corto hacia la eficacia. Al explicar sus observaciones con respeto, le facilita la vida a quienes lo rodean.

Esperar la invitación ≠ quedarse de brazos cruzados. Dedíquese a sus propios pasatiempos, mejore sus habilidades, estudie los temas que le interesan, viaje y, al fin y al cabo, duerma bien. ¡El secreto está en que usted tiene una cantidad limitada de energía, por eso es importante, ante todo, gastarla en usted mismo y en su propia vida!

Muéstrese y muestre sus habilidades. Para el Proyector es más que normal llevar su propio blog, contar a qué se dedica y mostrar con claridad cuánto trabajo y pasión pone en su experiencia. Gracias a esto será más fácil verlo, valorarlo, reconocerlo e «invitarlo». Sin embargo, no conviene correr detrás de los clientes ni imponerles sus servicios: eso puede llevar fácilmente a la amargura por falta de reconocimiento.

Estrategia — Informar antes de actuar

Autor: Nikita Razdorsky

Cuando un Manifestador cualquiera, incluso uno ya resignado a su destino, comienza a actuar, se topa con la resistencia de los demás, para quienes sus actos a menudo equivalen a una agresión o una invasión. Por eso la estrategia del Manifestador consiste en informar de antemano a las personas que ese acto pueda afectar. Al poner a los demás al tanto de sus intenciones, el Manifestador disuelve la tensión y se gana cierta clase de aliados entre quienes están en el espacio de la decisión. Los Manifestadores siempre ejercen influencia, casi nunca se dan cuenta de ello y se sorprenden cuando alguien les dice: «¿Te acuerdas de que hace un par de años me dijiste tal y tal cosa…?».

💬 Seguir su estrategia les permite a los Manifestadores alcanzar un estado de paz: consigo mismos, con quienes los rodean y con las circunstancias. El Manifestador tiene influencia. Una palabra suya puede cambiarle la vida a alguien y quedar grabada en la memoria por mucho tiempo.

La clave de la armonía está en informar antes de actuar. Un breve «voy a…» no le quita la libertad, pero les ahorra a los demás el sobresalto y la resistencia. La señal de que va por buen camino es una sensación de calma. Su contraparte es la ira: el aviso de que, o no se dio suficiente impulso, o chocó con obstáculos por no haber avisado a los demás.

Reserve tiempo para recuperar sus fuerzas después de cada iniciativa: sus impulsos son potentes, pero de vez en cuando necesitan descanso y un reinicio del sistema nervioso. Cuanto más limpio sea el ciclo «lo concebí — informé — inicié — descansé», más fácil le resultará todo y menos revuelo habrá a su alrededor.

Estrategia — Esperar un ciclo lunar

Autor: Nikita Razdorsky

Usted es un Reflector. A pesar de su apertura a las distintas energías, en su proceso hay constancia. Cada tema activado está abierto a las puertas armónicas que lo definen, y la Luna lo hace una vez cada 27 días y siete horas. Así, cada una de esas puertas responde a lo largo de un ciclo constante. Esta es la manera que usted tiene de encontrarse a sí mismo. Seguir el movimiento de la Luna es sumamente importante para usted, pues su naturaleza cambia según un ciclo regular.

Ser un Reflector significa que su modo de procesar la información se revela solo después de cada ciclo lunar. Cuando necesite tomar una decisión, conviene esperar ese ciclo lunar. Si hay que decidir sobre un nuevo trabajo, dese un mes para que la decisión madure. Durante ese mes vale la pena conversar sobre el posible trabajo con distintas personas, para que su potencial se active.

No hay nada dentro de usted que le indique qué es correcto y qué no. En su proceso, usted debe acoger la energía de otras personas y comunidades. Usted es alguien que siempre se define a través de sus vínculos con los demás y mediante el aura que construye a su alrededor. Para eso está aquí: para abrirse a las autoridades externas del mundo que lo rodea, recibirlas en su interior y filtrarlas. Pero ese filtrado no es un condicionamiento ciego. A usted le es propia una estructura, y la cambiante estructura lunar es justamente su naturaleza.

Su mayor pregunta es esta: «¿Puedo ser yo mismo?». Sí, usted puede. Es usted quien se descubre a sí mismo, aunque no llega a conocerse de inmediato. Necesita conversar con otros para escuchar su propia inclinación interior, frecuentar distintos lugares y grupos. Esto no significa que ande buscando consejo en todos. Al final del ciclo, usted puede aceptar un nuevo trabajo o rechazarlo.